Pedro Baños: "Somos cobayas tecnológicas, esclavos digitales"
cobaya: conejillo de indias.
1. m. Mamífero roedor, parecido al conejo, pero más pequeño, con orejas cortas y cola casi nula, muy usado en experimentos de medicina y biología.
2. Animal o persona sometido a experimentación .
Pedro Baños es un especialista en geopolítica, estrategia, defensa, seguridad, terrorismo, inteligencia y relaciones internacionales. Es un coronel de la infantería española que ahora está en reserva, fue jefe de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo de Ejército Europeo en Estrasburgo.
Hallé una entrevista en elindependiente.com que me parece destacable, pues habla de hipervigilancia, pérdida de privacidad, manipulación tecnológica , y un concepto que me sorprendió "entretenimiento estéril".
Cito:
"Su relato de cómo las nuevas tecnologías, desde las redes sociales a los ordenadores cuánticos, nos acercan cada día más a un mundo de personas dominadas mentalmente por una élite parece sacado de una novela de ciencia ficción".
P.- Retrata una hipervigilancia tecnológica como paso previo a esa dominación ¿no tenemos escapatoria?
R.- No, en absoluto. Nos han metido en un sistema tal que no podemos prescindir de estos aparatos tecnológicos que nos inundan. Si queremos hacer una transferencia bancaria necesitamos el móvil, porque nos llegará aquí la clave; dentro de poco tendremos el DNI también en el móvil. Es parte integrante de nuestra vida, no podemos escapar de ello. Unido a sistemas de pago, videoconferencias, teletrabajo, dispositivos de reconocimiento facial… todo conforma una serie de instrumentos que nos conocen absolutamente bien. Una vez que nos conocen viene el siguiente proceso, que es la manipulación absoluta también a través de todos estos instrumentos.
P.- La mayoría de los ciudadanos de a pie tenemos la tentación de pensar que no somos tan importantes como para ser objeto de vigilancia.
R.- Eso es parte de la estrategia de convencernos de que lo que nosotros aportamos no tiene valor, que no nos va a perjudicar, que somos personas anónimas. Los datos individuales son importantes pero sobre todo son importantes los datos que se extrapolan y se convierten en colectivos. Se convierten en tendencias, por barrios, trabajos, grupos sociales o países enteros. Al final consiguen estratificar la sociedad para conocernos al detalle. Y por supuesto que son importantes todos los datos. Y muchos de esos datos pueden ser utilizados contra nosotros, porque son datos que quedan almacenados, alguien los puede comprar y utilizar. Cada vez hay más países que lo primero que te piden para entrar es que les enseñes el móvil para ver qué tienes ahí. Son datos valiosísimos en muchísimas circunstancias.
Habla de como a nivel militar se está investigando para tener soldados robots, y humanos modificados con implantes, o psicofármacos o modificaciones genéticas reversibles.
Llega a decir:
"Lo que ahora llevamos en el móvil lo vamos a tener incrustado en el cerebro y vamos a ver con realidad virtual, realidad aumentada, hologramas… Vamos a tener toda esa información en el cerebro, pero tener información no significa ser sabios, simplemente es tener información que puede estar muy condicionada porque a alguien le interese que lo esté".
Para él la palabra inteligente, (smart en inglés), es sinónimo de "espía".
Para mí esto, aunque no muy mencionado, no es ninguna novedad esto cuando se habla de servicios de inteligencia de un país, en realidad se alude a espionaje.
Los parlantes inteligentes que son comunes en el primer mundo, con su reconocimiento de voz en realidad son micrófonos espía que mandan lo que escuchan a sus servidores, hay muchas marcas como Echo (de Amazon), Google Home de los dueños de Android y Chrome; Homepod (de Apple).
Desde hace muchos años en la práctica la inteligencia es una forma farsante de aludir a la vigilancia y espionaje, a pesquisa a escondidas del blanco, a observación disimulada.
Cito:
P.- ¿Por qué identifica Smart con espía?
R.- Porque es así. Smart significa inteligente, que está conectado con internet, conectado con esa nube que nos está escuchando. Cuando tenemos un aparato en casa pendiente de que le demos instrucciones nos está escuchando. Es verdad que la memoria interna del dispositivo es pequeña, pero la memoria de verdad es la que está en la nube y esa es infinita. Nos están escuchando en todo momento. Cualquier cosa que lleve el apellido Smart puede ser hackeable, desde la televisión a una nevera que va a estar también conectada a internet para pedir nuestros alimentos. Y de ahí se puede extraer mucha información. Tenemos que ser conscientes de que todo lo que lleva el apellido Smart es como si llevara el apellido espía.
El ex-militar habla de una guerra híbrida, una nueva forma de confrontación sin explosiones.
Donde el dominio de la tecnología, es clave.
No el uso, sino el control real de la misma.
Yo me permito elaborar sobre esto.
Por ejemplo uno emplea procesadores x86 o ARM, o programas como Windows, Android, Facebook, WhatsApp, o sitios web como Facebook o Instagram pero no controla nada de eso.
El poder real lo tiene el dueño, el que sabe cómo funciona realmente, quien lo diseñó y oculta todo para tener el monopolio, no el usuario.
Si alguien pasea un perro al que lleva con una correa, la tira que une la mano con el cuello de la bestia, es la que permite controlar al animal y dejarlo ir a un lugar y no a otro, eso es la tecnología. El usuario es el perro y la tecnología la soga o cinta que lo limita. El perro puede ir a lugares nunca visitados, solo si el amo lo deja.
Hay sogas largas que simulan mejor la libertad, pero esta realmente no existe nunca.
La libertad en serio es que no haya correa.
La libertad en hardware y software es cuando no hay monopolio, no hay un amo que controla todo.
Nueva cita de lo expresado por Baños:
La Covid ha acelerado muchos procesos en los que estábamos inmersos. Primero este enfrentamiento geopolítico, y también este proceso de hipervigilancia. No digo que no sean necesarias ciertas medidas de control ciudadano, pero me preocupa que se implementen medidas extremas que después permanezcan. Tras los atentados del 11S jamás hubiéramos imaginado que aceptaríamos esas normas de seguridad o la vigilancia por parte de la NSA a prácticamente a todo el mundo. Aquello se ha quedado, quién nos dice que estas medidas no se vayan a quedar también. Y eso es mucho más preocupante. Complementaría de forma absoluta el control que ya sufrimos los ciudadanos.
Casi al final se lee:
P.- Dibuja un horizonte entre Matrix y George Orwell.
R.- 1984, la novela distópica de Orwell, ha quedado muy desfasada. La hemos superado con creces, los sistemas de vigilancia, autocensura y silencio social son mucho más sofisticados. Estamos en una mezcla entre 1984, Un mundo feliz, y la tercera parte: Farenheit 451, porque ya no leemos. Si no leemos no excitamos nuestra mente, no la alimentamos y vamos a ser todavía más manipulables a través del entretenimiento estéril.
P.- ¿Netflix nos espía?
R.- Claro. Para darnos un producto que consumamos con alegría y pasemos mucho tiempo nos tienen que conocer. Conocernos significa que tienen que saber qué tipos de películas o series nos gustan, qué género, cuánto tiempo pasamos viéndolas o si nos enganchamos a ver la siguiente. Cuando nos dan películas recomendadas es porque saben lo que nos gusta. Vemos la película y la plataforma nos está viendo a nosotros, nos está analizando y obteniendo datos de nosotros.
P.- ¿Nos hemos convertido en una sociedad de cobayas?
R.- Totalmente, somos cobayas tecnológicas. Porque somos esclavos digitales, y no somos conscientes de lo que significa esta inmersión absoluta, casi obligada en este mundo digital.
La nota de donde tomé las citas está
por acá.
La almacené
en archive.is también.
Baños tiene un sitio web en
https://geoestratego.com/
Fuente:
meneame.net
Para mí
Los colonizadores "estadounidenses" ya descubrieron América de nuevo, Intel, Microsoft, Apple, Google, Facebook, Amazon, nos están dando espejitos de colores y se llevan los metales preciosos que son datos, mientras quitan derechos civiles y arman sistemas de vigilancia masivos.
Los colonizadores chinos comunistas y totalitarios quieren su parte de las nuevas tierras del bit, y por ejemplo ya dan batalla por el control de la tecnología del futuro, las redes 5G.
Nosotros somos los indios en taparrabos.
La mayoría no tiene idea, muchos no tienen la lucidez para ver más lejos y disfrutan la bisutería berreta.
Ya sabemos como termina.