Este es un filme sobre alguien distinto, muy inteligente, sobresaliente en matemáticas, pero sin habilidades sociales, con problemas de conducta, con tics, bamboleos del cuerpo enfermizos. Solo tiene a su familia.
Lo que incluye a un hermano y a un estricto, y bastante brutal padre que es militar.
La acción transcurre con esta persona ya adulta y sola, que en momentos de pausa recuerda su pasado traumático.
Es un contador que evita el contacto social y es sobresaliente, muy inteligente, se sospecha que él trabaja para mafiosos, narcotraficantes y gente que necesita lavar dinero o hacer maniobras contables para disimular delitos.
Está medicado con zoloft que es una droga que se usa en gente con depresión, ataques de pánico o desórdenes obsesivos compulsivos.
Yo inicialmente por la cola creía que iba a desarrollarse en ambientes con criminales pandilleros, para los que él hace cosas puntuales, tipos peligrosos de crímenes millonarios. Pero no, la historia alude a un solo "trabajo".
Lo que me gustó del reparto es que incluye a actores que considero muy buenos en roles secundarios, por ejemplo J. K. Simmons que hace de un agente estatal que trabaja para el Departamento del Tesoro de EE. UU. investigando delitos económicos, y un favorito personal, John Lithgow, como dueño de una empresa de robótica.
Me gustó la forma en que van presentando el argumento, cómo es contada la historia, pues en la segunda mitad hay más de un giro atractivo que justifica la acción de los protagonistas.
El relato se extiende por 2 horas 8 minutos, y en la primera mitad hay suspenso pero no tiene mucho ritmo, lo más interesante es conocer al protagonista y sus peculiaridades. No me aburrió pero tampoco me tuvo tenso.
En la segunda parte hay mas violencia.
Y en esta película las peleas son breves, no hay diálogos, la gente muere ligero y los disparos de remate son la norma para que no haya heridos. En dos segundos alguien es eliminado.
Pero el combate en la casa me pareció irreal, poco creíble, lo más flojo del filme.
Es la vida de un renegado antisocial que trabaja como contador para disimular hechos ilegales por dinero, totalmente apático, insensible, es un muerto en vida al que, a pesar de todo eso, acuden criminales riquísimos.
Y lo mejor en mi opinión es la originalidad de esa personalidad del protagonista, que lo aleja de los roles tradicionales, es un enfermo solitario, obsesivo, con inteligencia superior a la media , que reacciona como si no tuviera alma.
No es uno de esos criminales que cree que nunca va a estar en problemas, o ser descubierto, él tiene una bóveda acerada como respuesta.
Creo que merece
7 yenes.