Con eso como base me dispuse a ver algo con contenido de ciencia ficción.
Para mi sorpresa tiene solo el entorno con algo que uno podría vincular a ese género.

Ann es una joven veinteañera que habita una granja aislada en un valle de alguna región de Estados Unidos.
Quedó ahí luego de que su familia fuera en busca de supervivientes a una gran catástrofe planetaria que invadió con radioactividad y exterminó la civilización humana.
El avance es un atentado contra el filme, pues como es la moda cuenta demasiado y por lo tanto arruina más de media película, por suerte lo vi luego de mirarla toda.
Si quieren ver los títulos iniciales que muestran mucho de la zona muerta alrededor de donde vive la protagonista pueden hacerlo en 1 min 18 s y eso no arruina la trama, pero tampoco describe el escenario principal de la historia, una granja en medio de bellos paisajes montañosos con pinos y arroyos.

Es muy interesante la personalidad que tiene, es fruto de una familia tradicional cristiana estadounidense con un padre que era predicador, esas creencias religiosas van a afectar sus acciones.
Al ser criada en el campo sabe de cosechas, cazar, pescar, y usar herramientas, y no le teme al sacrificio para subsistir. Como para muchos estadounidenses el trabajo y la entrega a él es clave en su vida.
Está interpretada por la australiana Margot Robbie, que acá luce bien a cara lavada, y su interpretación de esa joven sin sofisticaciones que trata de supervivir con la angustia de saber que no tiene nada más que un perro como compañía, fue de lo que más me gustó.
Su forma de hablar con sencillez, la ropa para nada elegante que usa, su cristianismo que por herencia marca sus actos, los gestos y posturas casi varoniles producto de su crianza y su entorno rural, y la vulnerabilidad que transmite, me hicieron valorar la interpretación de la actriz.
El mundo de esta joven va a cambiar cuando aparece un extraño, otro superviviente a la radiación con el que ella tiene que interactuar.
El argumento se centra mucho más en los vínculos humanos, las relaciones entre desconocidos que además que saben que habitan un mundo sin sociedad, y que es un peligro para su supervivencia.
Los que quieran ver batallas, escenarios futuristas, y vértigo deben buscarlo en otro lado.
El argumento tiene que ver con la forma de actuar de una persona que cree que es la única viva cuando de repente halla a otro.

Esta película del año 2015, no es de acción, tampoco tiene los recursos de una superproducción, su planteo tiene mucho más que ver con mostrar las relaciones entre personas, cuando todo se ve condicionado por el entorno post humanidad, sí hay un poco de intriga pues el espectador no sabe realmente las intenciones de los protagonistas.
Pero el ritmo es lento, a mi no me aburrió, pero no es frenético.
Ann y John Loomis, el ingeniero que llega a su mundo son dos náufragos de la humanidad, su isla salvadora es la granja de ella en medio de los montes Apalaches, son mostrados como personas con sus dolores, culpas, mentiras, y el sufrimiento que padecieron por sobrevivir.
Es una película postapocalíptica pero bucólica, rural, no hay soldados peleando, ni revueltas sociales, la gente se murió por la radiación y listo. Tampoco invasores, o grupos de mafiosos violentos al estilo Mad Max.
Los conflictos son más internos y tiene que ver con los sentimientos y los vínculos entre quienes parecen ser los dos últimos humanos. La joven religiosa y abrumada, y el recién llegado más cerebral y práctico que no entiende en algunos aspectos a quien le salvó la vida.
Cuando Ann y John establecen una relación más afianzada, y se conocen, va a ocurrir un hecho disruptivo.

La actuación del actor británico Chiwetel Ejiofor también me pareció buena, es muy expresivo solo con la mirada.
Es un filme con pocos actores y las interpretaciones pesan mucho para mantener el interés, y por eso Chris Pine me parece que es lo más flojo del reparto, (no recuerdo un filme en el que me haya impresionado).

En los primeros 45 minutos el filme cuenta una historia, la cual va a verse alterada por algo que pasa a partir de allí, algo disruptivo que va a afectar a Ann y a John. En la segunda mitad el clima cambia mucho por esto que no quiero mencionar.
Me es difícil calificar el final sin arruinar nada, solo diré que es atípico y diferente, y esa originalidad que aparta al filme de otros finales más vistos, tal vez no deje buen sabor en muchos espectadores.
Como yo aprecio lo infrecuente, le doy 7 yenes.