La época parece actual pero las edificaciones lucen como europeas de principio del siglo XX.
Como suele pasar en estos dibujos animados nipones, el estilo gráfico de los fondos, es diferente al de los personajes que se ven más planos y con texturas menos sofisticadas.
Hay mucho que leer al inicio pues introducen el pasado de los personajes hablando con un relator.
En los primeros minutos pude ver un estilo estético plano pero agradable, la gente no tiene fosas nasales, ni hay muchas sombras, cuando la niña se enoja o emociona, su imagen se hace más sencilla y caricaturesca.
Eso hace ver el género como poco dramático y más de comedia.
La pequeña tiene una personalidad bien atractiva, es liera, muy simpática y parece ser la única que conoce la verdad de la familia, las profesiones ocultas de los padres, ella puede leer las mentes, y también sabe lo que anticipa el perro.
En aspecto y personalidad, tiene cinco años, apenas aprende a escribir, pero mentalmente en algunas cosas es irrealmente madura. Está feliz fuera del orfanato y ama a sus padres.
A los veinte minutos vi que no era un filme con crueldad, o crudeza, lo sentí como
una aventura simpática, con personajes amables y queribles, en un viaje cuyo objetivo es aprender a cocinar un postre especial, el meremere.
Cerca de los cuarenta minutos de iniciado el relato, el tono sentimental, romántico se apodera de la historia y eso le quita ritmo en mi parecer. Pero al espectador le queda claro que esa familia supuestamente falsa, tiene integrantes que realmente se estiman como si fuese real.
Cincuenta minutos antes del final regresa el peligro y aparece la acción.
Y la pobre Anya va a tener que evitar hacer algo natural que nunca se vería en un filme de origen anglo.
Esto que pone en peligro su vida es relatado con una animación muy graciosa.
En un momento de sufrimiento y delirio va a conocer a un dios nunca mencionado en la cultura occidental, pero responsable de muchos alivios vergonzosos.
No puedo con mi genio y le pedía algo de realismo a un dibujo animado en sus escenas de acción, no lo hay.
La participación de la esposa simulada, Yor, en la escena aérea no tiene sentido y podría haberse obviado, su pelea me pareció poco verosímil incluso para esta historia de fantasía.
Para mí al filme le sobran como veinte minutos de los ciento diez que tiene.
Vi dos avances y aconsejo evitarlos pues tienen el virus hollywoodense, cuentan mucho del argumento y quitan sorpresa al ver la historia.
Los títulos finales tienen una animación básica y hay una escena extra luego de ellos.
Pienso que
Spy x Family Code: White,
es bien recomendable para pibes de primaria o preadolescentes, es una película para que los padres vean con sus hijos si estos no son duchos leyendo los subtítulos. No hay crueldad, ni exceso de violencia, sexo, o malas palabras, apenas un toque de picardía.
Es
una comedia cálida con un poco de acción, y una pizca de romance insinuado.
La personalidad de la nena es muy atractiva y agradable, y la animación la hace muy graciosa.
Está bien hecha y se puede ver lo más bien, sin conocer la serie animada.
No sé cuán popular será esta saga en el mundo del entretenimiento nipón, pero lo que lleve su imagen va a venderse como pan caliente, creo yo desde mi desconocimiento total.
(El Chino, mi amigo que no duerme y ve todo el animé, me confirmó esto, es una saga exitosa).
Como ya estoy muy lejos de la adolescencia me pareció algo aceptable pero no destacable, no porque sea mala, sino pues no va con mi gusto de adulto.
Creo que merece
5,5 yenes.
Rareza:
Los japoneses hicieron un cartel de la película homenajeando una de Tom Cruise,
Mission: Impossible Dead Reckoning Part 1, debajo ambas imágenes,
fuente.
Apostillas:
Hallé dos buenas galerías de imágenes para los fanas de la familia Forger, una en
in.coedo.com.vn, y otra que casi muestra cuadro a cuadro todo el filme con decenas de capturas de pantallas en
fancaps.net.