
En Octubre del 96 Gaby a los 26 años dejó de jugar profesionalmente, había empezado a los 14 en 1985.
La mejor tenista argentina de todos los tiempos ganó un torneo de Grand Slam, el Abierto de EEUU en 1990.
En 1989, 1991 y 1992 llegó a estar número 3 en el ranking mundial.
Jugó 213 torneos oficiales, 57 veces llegó a semifinales, 28 a finales, y ganó 27 títulos en el modo individual.
Este año fue la segunda persona de Argentina en entrar al Salon de la Fama del Tenis, luego de Guillermo Vilas.
Siempre me pregunté por qué se había retirado y en una nota en lagaceta.com.ar la citan y sus dichos explican el por qué.
“A los 17 o 18 años me vinieron las dudas sobre si era el tenis lo mío y sufría dentro de la cancha. Era algo muy notorio y todos se daban cuenta de cómo me sentía”
“sufría mucho cuando jugaba, me costaba superar la presión”
En algunos partidos sufría tanto que hasta me quería ir de la cancha”
“Una vez, en Boca Ratón, tenía que jugar la final con Jennifer Capriati, que tenía 13 años y era la gran revelación. Encima yo estaba como primera preclasificada, así que la obligación de ganar era absolutamente mía, pero todo el mundo se inclinaba por ella, ya que era la más chica del circuito. Fue terrible. No quería estar ahí, viviendo eso”
“Es que la presión de tener que ser cada año mejor que el anterior es algo muy complicado de sostener”.
Fuente: la nota Gaby Sabatini, el adiós que aún impacta

Con motivo del aniversario hay una nota un poco autocrítica en Pagina 12 y una que me gustó más en Olé, Mujer de Palabra, donde termina diciendo Fernando Otero,
Hoy, que su ausencia asume dimensión gigante porque la herencia todavía no ha sido recogida (¿acaso no hay reminiscencias del castigado Carlos Reutemann, subcampeón de la F-1 25 años atrás?), se la extraña como es debido y merecido.
Fuente: un foro en network54 dedicado a Gabriela.
Si algo valoro de ella es que siempre fue igual, nunca se agrandó, ni , en época de tenistas suspendidos por uso de sustancias ilegales, se la vinculó a algo raro.
Aún hoy conserva ese aire distante y parco que la caracterizó en su carrera, me gustaría verla en una entrevista por tv donde hable un buen rato.
Le tocó jugar durante el reinado de una de las más grandes de la historia Steffi Graff, pero aún así destacó, tanto que a una década ninguna de las tenistas argentinas que siguieron llegó a ser lo ella en el cirtuito de tenis.
Todavía extraño su revés paralelo...
